Aunque prefiero el silencio, San Valentín despierta mi aprecio irracional por ustedes. Por eso, hoy interrumpo el «retiro» para declarar que mi estima permanece intacta, con un cariño que ignora límites, como un Cupido con resaca.
Ha pasado casi un año desde aquella reunión memorable junto al mar, llena de poemas, canciones y chilcanos cuando me «retiré»... de estrenos, debates nocturnos y especulaciones para abrazar una vida contemplativa: renunciando a compromisos formales, alimentado solo de café y recuerdos en discreta penumbra.
Los extraño en dosis homeopáticas; por ejemplo, cuando escucho la voz gutural, áspera y arenosa de Joe Cocker cantando «With a Little Help from My Friends»; a Nancy Sinatra, fusionando su voz lánguida con la seca y cavernosa de Lee Hazlewood en «Summer Wine»; o a Joe Dassin, nostálgico en «Et si tu n'existais pas»... En esos momentos, brindo con mi taza de café de eremita por ustedes: amigos, colegas, artistas. Gracias por sus memes, secretos compartidos y persistencia artística; por soportarme e inspirarme con su caos creativo y no borrar mi número.
Y a quienes saben que mi «estoy bien» a veces significa «traigan vino y no hagan preguntas» les agradezco las risas, dramas, ternura y caos ardiente que condimentan mi memoria.
Mañana vuelvo a mi «camisa de loco» para seguir cultivando el misterio, pero hoy les recuerdo que los llevo en mi «lista de favoritos»: mi estima no cambia de dirección, aunque mi vida social sí.
¡Feliz Día del Amor, Amistad y todo lo que nos une!
Ha pasado casi un año desde aquella reunión memorable junto al mar, llena de poemas, canciones y chilcanos cuando me «retiré»... de estrenos, debates nocturnos y especulaciones para abrazar una vida contemplativa: renunciando a compromisos formales, alimentado solo de café y recuerdos en discreta penumbra.
Los extraño en dosis homeopáticas; por ejemplo, cuando escucho la voz gutural, áspera y arenosa de Joe Cocker cantando «With a Little Help from My Friends»; a Nancy Sinatra, fusionando su voz lánguida con la seca y cavernosa de Lee Hazlewood en «Summer Wine»; o a Joe Dassin, nostálgico en «Et si tu n'existais pas»... En esos momentos, brindo con mi taza de café de eremita por ustedes: amigos, colegas, artistas. Gracias por sus memes, secretos compartidos y persistencia artística; por soportarme e inspirarme con su caos creativo y no borrar mi número.
Y a quienes saben que mi «estoy bien» a veces significa «traigan vino y no hagan preguntas» les agradezco las risas, dramas, ternura y caos ardiente que condimentan mi memoria.
Mañana vuelvo a mi «camisa de loco» para seguir cultivando el misterio, pero hoy les recuerdo que los llevo en mi «lista de favoritos»: mi estima no cambia de dirección, aunque mi vida social sí.
¡Feliz Día del Amor, Amistad y todo lo que nos une!
Con afecto y desde el sofá
Juan
El fantasma amistoso que los aprecia más que al silencio (y eso es decir mucho). Lejos, con humor y la promesa de un abrazo de oso si nos cruzamos.







